LA INDUSTRIA CÁRNICA, un factor determinante en el cambio climático y el calentamiento global.

Hoy en día, uno de los principales desafíos que tiene la humanidad es el dar solución a los conflictos que se generan por el cambio climático, sus repercusiones, que ocasionan un daño a nuestro medio ambiente, y por ende, agotan nuestros recursos naturales. Como es sabido este fenómeno mundial genera un sin número de perjuicios tanto a las personas como también a nuestra biodiversidad planetaria, dificultando por ello la subsistencia, de ésta última, tal cual la conocemos.

A modo ejemplar podemos señalar, dentro de los efectos que genera el Cambio Climático, los siguientes[1]: 1) El aumento de la temperatura terrestre; 2) el aumento del nivel y temperatura de los mares; 3) el derretimiento de los glaciares[2] y los polos; 4) el aumento de la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos – como las fuertes olas de calor, precipitaciones, inundaciones, sequías, etc. -; 5) la escasez de los suministros de agua dulce[3]; 6) el Peligro de extinción de numerosas especies animales y vegetales – entre un 20% y un 30% de las especies vegetales y animales podrían verse en peligro de extinción si la temperatura global de la Tierra supera los 1,5-2,5 ºC -; 7) Efectos sobre la agricultura y el sector forestal – el incremento en el número de incendios hará que las zonas forestales, grandes sumideros de carbono, desaparezcan y dejen de ejercer dicha actividad, importantísima para reducir los impactos del cambio climático -; y 8) Impactos sobre la salud humana[4] – debido al creciente número de personas en situación de malnutrición, así como el de fallecidos y enfermos, producto de las olas de calor, inundaciones, tormentas, incendios o  sequías -.

Para dar comienzo, a la temática propuesta en el presente artículo, considero necesario el partir definiendo, de forma clara y precisa, los conceptos de Cambio Climático y Calentamiento Global, palabras claves para este trabajo. Así, según lo estipulado por el N° 2 del artículo 1° de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático; se entiende por Cambio Climático al cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables[5]. Por Calentamiento Global, entendemos que se trata del aumento de la temperatura promedio global, específicamente, la temperatura de la atmósfera y la de los mares; considerado como un síntoma y una consecuencia del cambio climático[6].

Existe, en la comunidad científica, un grupo de personas que señalan que el fenómeno del calentamiento global es solo un fenómeno cíclico, de origen ajeno a la mano del hombre. Estos, para argumentar su discurso, señalan lo siguiente: que así como hoy estamos en presencia de aumentos de temperatura a nivel global, estos ya se habían percibido en el Medievo, y más aún, también la tierra, hace ya más de 1.200 años atrás, habría pasado por otros 2 periodo de calentamiento global.

Gracias a los estudios realizados por el Profesor Lonnie Thompson, docente de la Universidad Estadounidense de Ohio, quien es además una de las autoridades mundiales en el estudio de los glaciares[7]; podemos concluir que los periodos de calentamiento global pasados, comparados con lo que está sucediendo en la actualidad, difieren sustancialmente en cuanto a los niveles de temperatura que se registran hoy en día, no tienen equivalencia con lo que en tiempos pretéritos se haya registrado.

Al Gore, ex vicepresidente de USA[8], en una de sus ponencias, hechas documental, titulado Una Verdad Incómoda “An Inconvenient Truth[9]; señala que si miramos la temperatura de la tierra a lo largo de mil años y la comparamos con la concentración de CO2 que registraba la tierra también a lo largo de mil años, podemos observar que ambos valores coinciden. Establece una equivalencia entre el aumento de dióxido de carbono y el aumento de la temperatura de la tierra, ello debido a que el CO2 atrapa en el interior de la atmósfera más calor procedente del sol.

Ahora bien, y siguiendo con lo anterior, en mediciones que se pueden extraer de las capas de hielo de la Antártica podemos remontarnos a 650.000 años atrás, y observar tanto la temperatura como la concentración de CO2 registrada a lo largo de este periodo. De estos estudios se puede concluir que los niveles de dióxido de carbono (CO2) nunca han superado las 300 partes por millón, en los 650 mil años descritos.

En la actualidad, la concentración de CO2 supera las 380 partes por millón, y se espera que, de aquí a menos de 50 años, supere las 440 partes por millón. Cabe decir que estas cifras jamás se han experimentado anteriormente en nuestro planeta, pero de lo que si se tiene claridad es de las consecuencias nefastas que traería aparejada para nuestra supervivencia[10].

Es por lo expuesto que ya no cabe dudas de que los niveles de CO2 alcanzados por nuestro planeta, y así también el aumento de la temperatura, son consecuencia directa del actuar de nuestra propia especie.

Cabe mencionar que estudios demuestran que la cantidad de  CO2 existente en el ambiente se ha cuadruplicado en cuestión de 40 años, por lo que sigue en aumento[11].

Siendo aún más precisos, hay que establecer que dentro de los factores que influyen en el aumento de la temperatura global, encontramos también algunos que son de orígenes naturales. Es por ello que a la hora de determinar cuáles son los elementos que influyen en este fenómeno climático, es correcto decir que están contribuyendo al Calentamiento global causales de orden natural como también antrópicas. Así, dentro de las Causas naturales, podemos encontrar la respiración de todo ser vivo; la descomposición de todo compuesto orgánico[12]; la actividad volcánica; los cambios en la energía recibida desde el Sol; las variaciones en las corrientes marinas; la circulación atmosférica; la circulación oceánica; y los procesos biológicos entre otros. Dentro de las Causas antrópicas (generadas por la actividad humana) encontramos la producción de cemento; la quema de combustibles fósiles – carbón, gasolina, gas natural y petróleo, la cual emite grandes cantidades de CO2 y otros gases de efecto invernadero -; el uso y alteración de grandes extensiones de suelos – acciones propias de la deforestación[13]  – entre otras causales.

Respecto de las fuentes de emanaciones de CO2 antrópicas, y de los datos recabados por el Ministerio de Medio Ambiente de España, en el 2002, podemos señalar que el 28,7%, del dióxido de carbono, proviene de la Industria Energética; el 23,5% del transporte; el 15,9% de la combustión industrial; el 10,7% de la agricultura; el 9% de otro tipo de combustión; el 7,3% de los procesos industriales; y el 1,1% de emisiones fugitivas de combustible[14]

Dentro de estas actividades humanas, que, como ya señalamos, generan un aumento de los gases de efecto invernadero y por ende influyen sustancialmente en el calentamiento global; encontramos el desarrollo de la empresa pecuaria, o también denominada industria cárnica.

En noviembre de 2006, La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publicó un reporte identificando que el sector de la producción animal era uno de los que mayormente contribuyen a los problemas serios en el medio ambiente. El reporte, señala que la industria pecuaria contribuye más al calentamiento global que todo el sector del transporte mundial. Así, se establece que la industria dedicada a los “Livestock” (industria pecuaria) contribuye con un 18% del CO2, de origen antrópico, que generan el calentamiento global; y el sector del transporte solo aporta un 13%[15].

Lo anterior es debido a que en la producción de la proteína animal – carne, leche, huevos y sus derivados – confluyen variados procesos, así por ejemplo, para generar la carne y poner ésta en la mesa, se debe producir y cultivar el grano (generalmente transgénico) que consumen los animales – el cultivo de este tipo de cereal, para fines de alimentación de ganado, colabora con las emisiones de CO2 provenientes de la industria agrícola -; luego, hay que transportar este grano a las granjas industriales en donde se encuentran los animales  – se colabora con las emisiones provenientes del transporte -; se requiere además de la utilización de energía para operar estas industrias (granjas industriales) – se colabora con las emisiones de la industria energética -; luego hay que transportar a estos animales ya engordados al matadero – emisiones de transporte .; también hay que ocupar energía para operar estos mataderos – nuevamente industria energética -; y finalmente hay que ocupar energía en el procesamiento de la carne, su mantenimiento, y venta a los consumidores – más emisiones de la industria energética -.

Sumando a lo anterior, hay que señalar que los mismos animales producen gas metano cuando eructan, se tiran pedos, y respiran. A modo ejemplar, solo una vaca puede llegar a producir, en un día, 400 litros de gas Metano[16]. Este gas es 21 veces más fuerte que el dióxido de carbono (CO2) y atrapa aún más el calor proveniente del sol dentro de la atmósfera[17].

Aun cuando la contribución de CO2 proveniente de la industria pecuaria “solo” ocupa, aproximadamente, el tercer o cuarto lugar dentro de las actividades humanas más contaminantes, lo que en opinión de este columnista no es menor; se ha centrado el estudio de este artículo en esta industria debido a que los efectos negativos de esta no solo se limitan a las grandes concentraciones de dióxido de carbono que emite, sino que además, esta actividad agota otro tipo de recursos de primera necesidad para las personas, los que en la actualidad son escasos y no están siendo suministrados a gran parte de la población mundial, provocando hambruna y sed en los países más vulnerables; me refiero a los alimentos y al agua.

En el año 2002, se destinaron a la alimentación del ganado 670 millones de toneladas de cereales, cifra que representa casi un tercio de la producción mundial de cereales. Otros 350 millones de toneladas de subproductos elaborados ricos en proteínas (principalmente salvados, tortas oleaginosas y harina de pescado) se utilizaron como piensos[18], esto es, alimento seco que se da al ganado para su engorda”[19].

Con respecto al agua que se utiliza consuntivamente por la industria cárnica, se ha establecido que para producir 1 kilo de carne se necesita de 15.300 litros de agua. Al respecto, cabe decir que la cantidad de agua necesaria, para producir 1 kilo de alimento de origen vegetal, es de solo 180 litros[20], lo cual es sustancialmente menor. A modo ejemplar, solo respecto del ganado vacuno, este animal para ser faenado en promedio debe de pesar sobre 180 kg[21], por lo que, si hacemos el cálculo, se requeriría de la utilización de 2.754.000 litros de agua para producir y faenar a un solo ternero.

Ahora, tratemos que dimensionar lo anterior en proporción a la sobre producción de estos animales que efectúa la industria cárnica. Sin lugar a dudas se puede concluir que son incalculables los galones de agua y las toneladas de alimentos que se utilizan para desarrollar este tipo de giro comercial y que no están siendo suministradas a nuestra población más vulnerable. Todo ello, teniendo en cuenta que actualmente las autoridades ya se han pronunciado sobre le existencia del conflicto del agua, su escasez[22].

Tomando lo expuesto, en Chile, podríamos decir que gran parte del agua de nuestro país está siendo utilizada consuntivamente tanto por la minería como por la industria pecuaria, lo que en definitiva significa que son algunos pocos, los empresarios, quienes utilizan nuestro recurso hídrico, por lo demás escaso, para incrementar sus utilidades en desmedro de nuestra oportunidad de saciar una necesidad básica.

Sobre lo expuesto, cabe tener presente lo señalado en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, norma que en su artículo 2° señala como objetivo “el lograr, de conformidad con las disposiciones pertinentes de la Convención, la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropógenas peligrosas en el sistema climático.  Ese nivel deberá lograrse en un plazo suficiente para permitir que los ecosistemas se adapten naturalmente al cambio climático, asegurar que la producción de alimentos no se vea amenazada y permitir que el desarrollo económico prosiga de manera sostenible[23]”.

Es totalmente razonable postular que en virtud al objetivo planteado por este tratado – convención que, por lo demás, se encuentra ratificada por casi la totalidad de la comunidad internacional – el conflicto presentado en este artículo debiera ser tomado en consideración para superar el problema del calentamiento global y sus efectos adversos.

Cabe señalar que nuestro país cuenta con una amplia gama de normas que pretenden proteger el derecho de las personas a vivir en un medio ambiente sano, la conservación de nuestro medio ambiente, sus bellezas escénicas, la biodiversidad, y el amparo de nuestros múltiples ecosistemas; todos ellos, bienes jurídicos protegidos que se encuentran amenazados por los efectos del calentamiento global.

A nivel Constitucional, en el Capítulo III, de nuestra Carta Constitucional, titulado de los Derechos y Deberes Constitucionales, particularmente en el artículo 19 N° 8°, se señala lo siguiente: artículo 19: La Constitución asegura a todas las personas… 8° El derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. Es deber del Estado velar para que este derecho no sea afectado y tutelar la preservación de la naturaleza. La ley podrá establecer restricciones específicas al ejercicio de determinados derechos o libertades para proteger el medio ambiente.

Según lo expuesto, por nuestra Constitución Chilena, podríamos esperar, por parte de nuestras instituciones, el establecimiento de políticas ambientales que tengan por objeto reducir sustancialmente las emisiones de CO2 al ambiente, políticas como la limitación a la producción y reproducción de ganado.

Nuestra Ley 19.300, en su Título I, denominado Disposiciones Generales, en su artículo 1°, señala que “El derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, la protección del medio ambiente, la preservación de la naturaleza y la conservación del patrimonio ambiental se regularán por las disposiciones de esta ley, sin perjuicio de lo que otras normas legales establezcan sobre la materia[24]”.

La presente ley de Bases Generales de Medio Ambiente (Ley19.300) tiene como objetivo principal la preservación de estos bienes jurídicos que, como ya dijimos, hoy se encuentran en riesgo debido al calentamiento global.

Entre otras normas, propias de nuestro ordenamiento jurídico, que hacen referencia a la conservación del medio ambiente, encontramos la Ley 18.362, la cual crea Un Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado[25]. Solo a modo ejemplar, señalaremos que, su artículo 1°, expone que la creación de este sistema tiene, dentro de sus objetivos, la conservación de la diversidad ecológica natural del país, los paisajes (como por ejemplo los glaseares), a fin de posibilitar la educación e investigación y asegurar la continuidad de los procesos evolutivos, y la regulación del medio ambiente, entre otros. Además, otra finalidad que cumple es la mantención y mejoramiento de los recursos de la flora y la fauna silvestre; los sistemas hidrológicos naturales; y los recursos escénicos naturales, entre otros.

Estas finalidades, que expone el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE), de no abordarse de forma eficiente en Chile el problema del calentamiento global, se verían totalmente descuidadas.

Además de la antes dicha Convención Marco, no es la única carta internacional que se ha celebrado para proteger y conservar nuestro medioambiente mundial, entre otros acuerdos supranacionales que también desarrollan este punto podemos encontrar los siguientes:

La Declaración de Rio Sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo[26]. Solo a modo ilustrativo, esta norma proclama en su principio 1° que los seres humanos, en relación con el desarrollo sustentable, tenemos el derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza. Luego, el principio 2° expone que los Estados, si bien tienen el derecho soberano de aprovechamiento de sus recursos naturales estableciendo en ello las políticas ambientales que estimen, deben responsabilizarse por las actividades realizadas, dentro de su jurisdicción o bajo su control, que dañen al medio ambiente de otros Estados o de zonas que estén fuera de los límites de su jurisdicción nacional.

En lo que respecta al calentamiento global y las emisiones de CO2 a la atmosfera que emiten distintas industrias que no tienen una eficaz regulación ni fiscalización por parte de los Estados, observamos que, estos últimos, son directamente responsables por los daños producidos al medioambiente, a la población, y a las demás Naciones que se pudieren haberse visto afectadas por estos contaminantes.

El Convenio sobre la Diversidad Biológica, de Naciones Unidas[27]. Este tratado, parte declarando, en su preámbulo, la consciencia que se tiene del valor intrínseco de la diversidad biológica y de los valores ecológicos, genéticos, sociales, económicos, científicos, educativos, culturales, recreativos y estéticos de la diversidad biológica y sus componentes; señala la importancia de la diversidad biológica para la evolución y para el mantenimiento de los sistemas necesarios para la vida de la biosfera. Reafirma que los Estados son responsables de la conservación de la diversidad biológica y la utilización sostenible de sus recursos biológicos. Por último, este convenio observa que es de vital importancia prever, prevenir y atacar en su fuente las causas de reducción o pérdida de la diversidad biológica.

Dicho en términos claros, de no efectuar una regulación a la industria pecuaria, estableciendo límites en su producción, estaríamos desviándonos de los objetivos perseguidos por este convenio internacional, todo ello en beneficio de las utilidades que puedan percibir los privados dedicados a este rubro, en desmedro de la salud y el derecho de todas las personas de vivir en un medio ambiente sano y sostenible, en donde se nos asegure la perpetuidad de nuestra especie.

La Declaración de Estocolmo Sobre el Medio Ambiente Humano, de Naciones Unidas[28]. Dentro de todas sus proclamaciones señala que la protección y mejoramiento del medio ambiente humano es una cuestión fundamental que afecta al bienestar de los pueblos y al desarrollo económico del mundo entero, además de ser un deseo urgente de la humanidad, y un deber de todas las naciones. En el punto sexto de su proclamación expone que se ha llegado a un momento de la historia en que debemos orientar nuestros actos en todo el mundo atendiendo con mayor solicitud a las consecuencias que puedan tener para el medio ambiente. Se asume que, por ignorancia o indiferencia, se puede llegar a causar daños inmensos e irreparables al medio ambiente global; y termina este punto señalando que para llegar a la plenitud de su libertad dentro de la naturaleza, el hombre debe aplicar sus conocimientos a forjar, en armonía con ella, un medio ambiente mejor, debido a que la meta imperiosa que hoy tiene la humanidad es la defensa y el mejoramiento del medio ambiente humano para las generaciones presentes y las futuras.

Después del análisis desarrollado, en las páginas anteriores, nos podemos dar cuenta que es fundamental el llamar a la población mundial a tomar conciencia de los riesgos medioambientales que trae aparejada esta libertad irrestricta que tiene, actualmente, la industria cárnica en la generación de todos sus productos y subproductos.

Según lo dicho por nuestro propio Ministerio de Medio Ambiente, el cambio climático es uno de los grandes desafíos que enfrenta la humanidad actualmente. Con la ratificación de Chile a la Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 1994 y al Protocolo de Kioto en 2002, nuestro país se comprometió, ante la comunidad internacional, a hacer frente a este desafío. El Ministerio del Medio Ambiente, a través de la Oficina de Cambio Climático, es el responsable de dar cumplimiento a lo establecido en el artículo 70 letra h) de la Ley de Bases Generales del Medio Ambiente (Ley 19.300) que establece lo siguiente: “proponer políticas y formular los planes, programas y planes de acción en materia de cambio climático”. La Oficina de Cambio Climático tiene como misión contribuir a la integración de la problemática asociada al cambio climático en las políticas públicas del país, para lograr un desarrollo sustentable y una economía baja en carbono[29].

Considero como un deber nacional, tanto del gobierno de turno como también de toda la ciudadanía, el establecer, exigir y desarrollar todo tipo de políticas ambientales para así dar cumplimiento a la normativa antes citada, siendo en ello fundamental la labor que cumple tanto el ministerio del medio ambiente, sus organismos y la oficina de cambio climático específicamente.

Es en virtud de lo anterior que se concluye que correspondería el establecimiento de ciertas limitaciones al ejercicio de este tipo de industria – como por ejemplo en cuanto al máximo de animales que se permitiría faenar en una respectiva zona o región en virtud a los recursos que ostenta esta (agua y alimentos); como también el establecimiento de un impuesto específico a las carnes – para desincentivar su consumo, lo que demás, contribuye a la disminución de los problemas de salud de la población, como las enfermedades de origen cardiovascular y la obesidad entre otras dolencias[30]. Todo lo expuesto, con el objeto de disminuir el grave daño que, como ya hemos argumentado, está industria irroga a nuestro ecosistema.

En definitiva, del como desarrollemos esta problemática, tanto en Chile como en el mundo, dependerá la subsistencia o extinción de nuestra especie.

Hagamos nuestro aporte, reduzcamos el consumo de carne y solicitemos a nuestras autoridades que este tipo de industria sea reglamentada y fiscalizada, todo ello en pro de nuestra calidad de vida y la de nuestras futuras generaciones.

[1] http://www.cambioclimaticocantabria.es/cas/site/cambio_climatico-2-consecuencias.asp

[2] http://www.ojocientifico.com/2008/03/17/el-derretimiento-de-los-glaciares-y-sus-consecuencias-destructivas

[3] http://www.emol.com/noticias/internacional/2007/03/21/249847/calentamiento-global-podria-triplicar-escasez-de-agua.html

[4]http://www.google.cl/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=2&ved=0CDQQFjAB&url=http%3A%2F%2Fcdam.minam.gob.pe%2Fpublielectro%2Fcambio%2520climatico%2Fsaludcambioclimatico.pdf&ei=AUttU6KaFunMsAS524HYDg&usg=AFQjCNGjLbLZ4M67uFEN_6LdJOzBgq7utQ&sig2=MpcD_YlU88buj1lOmBjJVg

[5]http://www.google.cl/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=2&sqi=2&ved=0CDgQFjAB&url=http%3A%2F%2Funfccc.int%2Fresource%2Fdocs%2Fconvkp%2Fconvsp.pdf&ei=b0xtU-H-ComMrgeh34HwBQ&usg=AFQjCNFFXRNMd-aHwhq6aFmzz_5naMhH4g&sig2=233y9nXakFxJLpHh9FmrBQ

[6] http://www.concienciaeco.com/2010/08/21/que-es-el-calentamiento-global/

[7] http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6588000/6588091.stm

[8] http://global.britannica.com/EBchecked/topic/239178/Al-Gore

[9] http://vimeo.com/42156221

[10] http://cambioclimaticoglobal.com/que-es-el-cambio-climatico

[11] http://www.ecologiahoy.com/emisiones-de-co2

[12] http://www.planetseed.com/es/relatedarticle/fuentes-de-dioxido-de-carbono

[13] http://cambioclimaticoglobal.com/que-es-el-cambio-climatico

[14]http://www.google.cl/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=4&ved=0CEkQFjAD&url=http%3A%2F%2Fwww.alhaurinelgrande.net%2FalhauPortal%2Falhaurin%2Fmedioambiente%2Fsostenibilidad%2Fco2.pdf&ei=9hJtU5nVIYjNsQT444D4CQ&usg=AFQjCNGtEMG0-lq4CQ1M83LaK-TolRPriQ&sig2=xy7HlxWFL2sB1Xufbe-kVQ

[15] http://vimeo.com/59789254

[16] http://www.abc.com.py/edicion-impresa/internacionales/gas-metano-de-alto-efecto-invernadero-193644.html

[17] http://www.ehowenespanol.com/tipos-industrias-emiten-mas-gases-efecto-invernadero-info_125840/

[18] http://es.thefreedictionary.com/piensos

[19] Informe titulado “La Larga Sombra del Ganado, Problemas Ambientales y Opciones”/ Capítulo I/ Introducción/ 1.2 El escenario: Factores que configuran el sector pecuario/ Cambios Tecnológicos/ Incremento del uso de cereales forrajeros/ Página 11.

[20] http://www.waterfootprint.org/?page=files/Animal-products

[21]http://www.gestionforestal.cl:81/pt_02/agroforesteria/agroforesteria%20precordillera/txt/sistema%20produccion%20carne%20bovina.htm

[22] http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/scarcity.shtml

[23]http://www.google.cl/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=2&sqi=2&ved=0CDkQFjAB&url=http%3A%2F%2Funfccc.int%2Fresource%2Fdocs%2Fconvkp%2Fconvsp.pdf&ei=oDdtU-_gNtCC8gXo2oLYAw&usg=AFQjCNFFXRNMd-aHwhq6aFmzz_5naMhH4g&sig2=65Fagc-JH5ajJGA8PVMKvQ&bvm=bv.66111022,bs.1,d.cWc

[24]http://www.google.cl/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=2&sqi=2&ved=0CDQQFjAB&url=http%3A%2F%2Fwww.conaf.cl%2Fwp-content%2Ffiles_mf%2F1370463346Ley19300.pdf&ei=PD5tU-CJOcLioATJiIEg&usg=AFQjCNGEozKxbN8BMQT9-M8u-bKgF_1ufg&sig2=g0ecmOwfus9NAB-4fJOnrg

[25] http://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=29777

[26] http://www.un.org/spanish/esa/sustdev/agenda21/riodeclaration.htm

[27] http://www.cbd.int/intro/default.shtml

[28]http://www.google.cl/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=1&ved=0CCwQFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.ordenjuridico.gob.mx%2FTratInt%2FDerechos%2520Humanos%2FINST%252005.pdf&ei=87liU_m_I9G_oQSz4IDIDA&usg=AFQjCNG6J0qipV5frDnkK6aTB79BIcQFlA&sig2=Gsj0WG9sm_kSHS8w65SEKg

[29] http://www.mma.gob.cl/1304/w3-propertyvalue-16236.html

[30] http://www.lasegunda.com/Noticias/Buena-Vida/2013/03/833911/Alertan-sobre-los-problemas-que-genera-el-consumo-excesivo-de-carnes-rojas

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