La equidad social frente a los usuarios de aguas del norte chileno. El caso de Minera Los Pelambres con comunidades del Río Choapa.

Social Injustice

Por: María Jesús Ramírez O’Ryan

  1. Introducción

“El agua puede también ser buena para el corazón…”

Antoine de Saint-Exupery, El Principito[1].

Desde hace unos años –década de los noventa-, se ha planteando la necesidad de reformar el actual Código de Aguas chileno, vigente desde octubre de 1981. Esta necesidad se ha materializado en la práctica por una serie de proyectos de reformas legales al Código de Aguas, así como también, reformas constitucionales respecto del derecho de propiedad (artículo 19 N° 24 CPR).

Tanto el origen como la vigencia del actual Código de Aguas  han sido objeto de múltiples críticas, donde algunas sólo se han quedado en el nivel de discusiones políticas o ideológicas, mientras que otras –las menos- han intentado investigar en forma más profunda el problema que conlleva una mala regulación de las aguas chilenas, regulación que corre el riesgo de alterar no sólo ecosistemas, sino impedir el desarrollo de la vida humana, en zonas donde el uso del agua se vuelve más vulnerable.

¿Por qué se han planteado reformas a la regulación legal de las aguas en Chile?  ¿Se hace imprescindible tomar en cuenta los proyectos de reforma que se han presentado desde el año 1992? Especialmente por el objetivo de mi trabajo, ¿qué beneficios traería al Norte de Chile reformar el Código de Aguas?

Se da una relación de causa y efecto entre la regulación de las aguas y los conflictos por el uso de ésta en las comunidades rurales del Norte de nuestro país.

No cabe la menor duda, estamos enfrentando una certeza científicamente comprobada. El clima ha ido cambiando drásticamente en las últimas dos décadas, siendo consecuencias de fenómenos naturales y de la intervención del hombre, el hecho de que nuestros recursos naturales se estén agotando.

Esta realidad se vuelve aún más crítica en zonas extremas de nuestro país. En el Norte, la aridez y escasez de agua son preocupación diaria para quienes habitan comunidades rurales. Y aun así, nuestra legislación en materia de aguas, no ha tomado en cuenta esta especificidad de zona geográfica y, mucho menos, los cambios climáticos que afectan al Norte.  Generándose así una serie de conflictos –ambientales y sociales- para las personas que habitan las comunidades más vulnerables de esa geografía árida y seca.

El Norte chileno podemos dividirlo geográficamente en dos partes: Norte Grande y Norte Chico. En la actualidad, el Norte Grande comprende las regiones de Arica y Parinacota (XV); Región de Tarapacá (I) y Región de Antofagasta (II), mientras que el Norte Chico comprende las regiones de Atacama (III) y Coquimbo (IV).  Sin embargo, a pesar de que el Norte Chico es una zona árida, es además una zona de transición hacia las zonas más fértiles del país, por lo que su inestabilidad y fragilidad, la hacen aún más dependiente del agua, para que surja y se desarrolle la vida, así como la economía.

Los habitantes de las comunidades rurales del Norte Chico han subsistido hace siglos gracias a sistemas de organización consuetudinarios, traspasados de generación en generación, basados en un equilibrio entre naturaleza y desarrollo (un sistema sustentable de vida). Empero, este sistema se ha visto alterado por la necesidad de explorar y explotar yacimientos de minerales, ubicados en la cordillera de Los Andes.

Sin negar la importancia para el progreso de Chile que tienen estos minerales, la ausencia de protección legal -tanto de los ecosistemas del entorno, como la protección de la vida de los habitantes de comunidades rurales adyacentes a las grandes mineras- ha provocado una serie de conflictos entre quienes detentan los llamados derechos de aguas (usuarios de las aguas, por derecho de aprovechamiento) y las grandes mineras. Dichos derechos se encuentran regulados por el Código de Aguas, principalmente. Será mi trabajo analizar estos conflictos, donde  se  plantea una relación de coherencia (las coincidencias no existen), entre la falta de interés por brindar protección a las comunidades rurales y la generación de conflictos sociales y ambientales en torno a lo que algunos han denominado el oro azul.

La regulación en materia de aguas en Chile, sufre un vacío importante, respecto de tres grandes efectos que producen las transferencias de agua, estos efectos se denominan externalidades del mercado del agua en Chile. En primer lugar, los efectos físicos o sobre el “caudal de retorno”, como por ejemplo: variaciones de caudal aguas abajo con la asignación, modificación o transferencia de derechos de agua superficial. En segundo lugar, los efectos en el caudal mismo, que son impactos sobre usos del agua en su propio caudal (el esparcimiento, la navegación, la pesca comercial y deportiva, los usos ambientales, etc.). Y, en tercer lugar, los efectos sobre el área de origen, que son los impactos económicos, sociales, culturales y ambientales sobre las zonas o cuencas desde las cuales el recurso se transfiere. Todos estos efectos dicen relación con los diversos usos que se asignan al agua.

El agua, como recurso natural es, por definición de la Real Academia de la Lengua Española, la “sustancia cuyas moléculas están formadas por la combinación de un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno, líquida, inodora, insípida e incolora. Es el componente más abundante de la superficie terrestre y, más o menos puro, forma la lluvia, las fuentes, los ríos y los mares; es parte constituyente de todos los organismos vivos y aparece en compuestos naturales”. Con esta definición se destaca aún más la importancia vital para nosotros -los seres humanos- del elemento que nos conforma, en un 70%.

Ahora, una pregunta sobresale frente a estos conflictos. ¿Por qué existen? ¿Cuál es el origen legal de esta desprotección ambiental y social? Para poder responder estas interrogantes, debemos analizar la legislación en materia de aguas, siguiendo la historia legal y política del Código de Aguas, así como realizar un extenso análisis a  los proyectos de reformas -legal y  constitucional- al actual cuerpo normativo en materia de aguas, lo que ha sido materia de fuertes debates en nuestro país, en los últimos años.

Las leyes e instituciones que rijan la constitución y transferencias de derechos de agua deben estructurarse de modo tal que se genere una información adecuada sobre las externalidades vinculadas con el agua, sin olvidar la regulación de estos efectos respecto al desarrollo de las personas. Por ahora, solo existe una mala regulación, que ha menoscabado el desarrollo de la vida de seres humanos que viven en el país, este artículo menciona la zona norte del país, zona vulnerada por la presencia de grandes usuarios de aguas, las grandes y pequeñas mineras, quienes se encuentran en el lado de la balanza que el Código de Aguas de 1981 ha protegido hasta ahora.

  1. La presencia Minera en el Norte Chico de Chile.

“(…) Desde la perspectiva de los sectores económicos o productivos, Chile es reconocido como un país minero, tanto por la abundante presencia de estas riquezas naturales en su territorio como por la importante participación de la minería en el desarrollo económico del país, la que se lleva a cabo en gran parte del territorio nacional, aunque predominantemente en el norte, entre la XV Región de Arica y Parinacota y al IV Región de Coquimbo. Sin embargo, las operaciones mineras, al igual como ocurre con las distintas actividades económicas, en especial con aquéllas basadas en la explotación de recursos naturales, no sólo generan beneficios para el desarrollo del país sino que, también, producen efectos en el ambiente”[2].

Sin duda alguna, la presencia de las mineras en el norte del país ha librado más de alguna batalla, entre quienes habitan el sector desde hace mucho tiempo. No se puede negar, existe conflictos de intereses muy fuertes. Qué debiera primar: el progreso o el futuro de las generaciones, quienes podrían reclamarnos como los responsables de un incierto derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. Empero, para lograr meditar sobre este punto, es necesario informarnos sobre cómo la minería ha llegado a ser un tema tan conflictivo en nuestro país (tanto en materia del recurso finito agua, como en materia energética).

Respecto a la relación que se suscita entre el agua -como recurso hídrico- y la actividad de la minería en el norte de nuestro país, podemos decir que, los dos pilares, para sostener esta relación, son:

  1. La generación de residuos mineros, los que son físicamente mantenidos en tranques de relaves[3]. Estos tranques conllevan un riesgo por la toxicidad de los desechos que componen los relaves, inseguridad que aumenta cuando los desechos llegan a cursos de aguas superficiales o napas subterráneas.
  2. Además, la dificultad con la distribución de agua, ya que las actividades mineras demandan cantidades mayores para abastecer sus procedimientos, dificultando más el acceso al agua, por parte de pequeños agricultores de la zona.

Por ende, existen dos grandes conflictos entre la actividad minera y los usos diversos que fueron otorgados a usuarios de derechos de aprovechamiento de agua en la zona norte de Chile: buen acceso y óptima calidad del agua, dando a luz numerosos conflictos, que hasta ahora el actual Código de Aguas no ha podido resolver en forma satisfactoria. Estos conflictos son generados por hechos naturales (escasez hídrica propia de la ubicación geográfica y climática)  y antropogénicos[4](contaminación de las aguas, producto de la actividad minera).

“En la institucionalidad pública de Chile, existen dos organismos que tienen que ver con el agua como recurso; estos son la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Comisión Nacional del Medio Ambiente (CONAMA).

La primera tiene varias funciones relacionadas con la formulación de políticas de recursos hídricos, planificación del desarrollo del recurso, constitución de derechos de aprovechamiento y monitoreo de los cuerpos de agua y de los usos del agua. La CONAMA por su parte, debe coordinar las acciones que se derivan de las políticas y estrategias definidas por el gobierno en materia ambiental”[5].

En relación a las reformas en  materia de aguas, durante el año 2005 se publicó la  Ley 20.017[6], que modificó el Código de Aguas. Esta ley concretó una larga historia de proyectos, desde que este Código entró en vigencia en el año 1981. Entre las modificaciones más conocidas se encuentra la patente por el no uso de los derechos de aprovechamiento otorgados[7]. Otra importante modificación sería el otorgamiento de potestades más categóricas –así como concretas- a la DGA, respecto a la distribución de aguas en lugares donde se produce mayor escasez y dificultades de disponibilidad, esta modificación consagró el requerimiento de un caudal ecológico mínimo respecto a la constitución de derechos de aprovechamiento de aguas[8]. Esta reforma del 2005 debe ser considerada como una de las más  populares. Sin embargo, su real impacto no ha demostrado ser de mayor utilidad[9].

  • Actual situación de acceso y calidad del agua en la IV Región de Coquimbo.

Como se mencionó anteriormente, no se puede desconocer la existencia de una escasez natural del agua, producto del clima propio de la zona norte de Chile. Pero, a raíz de la escasez del vital elemento, los habitantes de la zona –principalmente pequeños agricultores- han protagonizado serios conflictos con las mineras presentes en el sector.

En las últimas tres décadas, la presencia de estas compañías mineras ha creado una serie de beneficios para las comunidades aledañas a sus faenas, lo que ha generado un desarrollo de la economía local –sin olvidar la economía nacional-, como por ejemplo, en la Provincia del Choapa, IV Región: el “Centro Andrónico Luksic Abaroa de Difusión de la Minería del Cobre” y el Desarrollo Sustentable; más de cuatro mil personas trabajan en operaciones de la Compañía,  de 749 personas, la mitad pertenece al sector del Choapa y a la Región de Coquimbo[10]. No obstante, estas ventajas al ser comparadas con los efectos negativos de las faenas mineras (tanto en la exploración, como durante la explotación de minerales, es decir, las operaciones mineras), obligan a levantar el velo respecto del futuro al que se encuentran expuestos los habitantes de las comunidades próximas a las mineras.

Por estas razones, los múltiples usos que los titulares otorgan a los derechos de aguas se ven constantemente envueltos en conflictos de intereses, por no contar con una mejor regulación respecto a los diversos usos, convirtiéndose en iones opuestos -que se repelen entre sí-, consecuencia de la desregulación en el actual Código de Aguas .

No se debe excluir que, la regulación en materia de aguas ha profundizado poco o nada, en relación a temas importantes, tales como la equidad social frente a la distribución y regulación de los diversos usos de los derechos de agua. Este hecho ha ido horadando una serie de conflictos para quienes viven en zonas con gran escasez hídrica en Chile.

A continuación, se describe la situación actual de la  cuenca del Río Choapa en la IV Región de Coquimbo. Esta cuenca es una de las más vulnerables del país, donde se hace urgente una regulación que ponga fin a los diversos conflictos de equidad social de las comunidades que deben convivir día a día con serios problemas de escasez y calidad de las aguas.

La Cuenca del Río Choapa.

El río Choapa es uno de los tres ríos principales de la IV Región de Coquimbo, los otros dos son río Elqui y río Limarí. La cuenca de Río Choapa en la IV Región de Coquimbo, se encuentra ubicada entre las latitudes 31° Sur y 32° 15’ Sur, abarcando una superficie de 8.124 Km2. El río Choapa tiene su nacimiento en la Cordillera de los Andes, 140 Km. del mar.  Su formación se produce de los ríos Totoral, Leiva y Del Valle, presentando un afluente, abajo, el río Cuncumen. Siguiendo su curso medio, presenta el afluente Estero Camisas. Hacia el lado norte se presentan dos afluentes, los ríos Illapel y Chalinga, siendo el  primero el más caudaloso. El río Chalinga irriga una superficie de  600 km2, presentando un caudal, que en promedio se calcula en 0,84 m3/s, aportando caudal al Choapa, al sur de la ciudad de Salamanca. A su vez, el río Illapel, irriga un radio de 2.100 Km2. En el sur de Illapel, se encuentran dos esteros: La Canela, por el norte y, Millaje, por el suroeste. Ambos esteros poco aportan en niveles de caudal al Río Choapa.  Finalmente, el Río Choapa llega al mar donde se ubica la Caleta de Huentelauquén, a 35 Km., aproximadamente, de la ciudad de Los Vilos[11]. Según datos de la DGA, el caudal medio del Río Choapa es de 30 m3/ s y presenta un régimen de alimentación mixta. En esta región, las precipitaciones son escasas, sin embargo, no ha sido obstáculo para las comunidades en cuanto destinar el uso de las aguas a la agricultura, básico sustento de sus vidas, desde siempre. En la siguiente figura, se muestra el mapa de la cuenca del Río Choapa en la IV Región de Coquimbo.

El principal uso destinado por estas comunidades es el riego para la agricultura y el uso doméstico. Sin embargo, durante los últimos treinta años, estos usos se han visto limitados por otro que demanda mayor cantidad de metros cúbicos por segundo[12]; este uso ha sido destinado a la minería.

“El sector minero, (…), desarrolla sus actividades en las áridas regiones del norte del país, donde existen severos problemas de stress hídrico. El 75% de la producción minera está en manos de empresas privadas, la mayor parte de ellas transnacionales, por lo que reportan escasos ingreso para el país. La minería a principios de la década consumía 3,5 millones de mt³ de agua al año, lo que ha continuado en aumento, agravando también los impactos ambientales, tales como secamiento de caudales, lagunas, humedales y salares; deteriorando los ecosistemas y generando desertificación. Ello ha afectado a las comunidades locales e indígenas, destruyendo su agricultura, ganadería y economías locales y provocando migración masiva hacia las ciudades. También el consumo de aguas por las mineras ha sido en el pasado una fuente de conflictos fronterizos con Bolivia, como en el caso del río Silala”[13].

A nivel nacional, respecto a la disponibilidad[14] de agua en diferentes caudales a lo largo del país, la DGA, el año 2004 elaboró el siguiente pronóstico:

Figura 1

Frente a esta disponibilidad, el caudal del Río Choapa debe enfrentar una demanda muy exigente, ya que uno de los principales usos que se han generado en los últimos 30 años, no es la agricultura, sino la producción minera. Que, como se mencionara antes, provoca en las comunidades del norte, stress hídrico, por la demanda que va en aumento cada año.

Según gráficos de la DGA, para el año 2017 se proyecta un aumento en la demanda del agua, destacándose las regiones del centro del país (3.000.000 miles l/s).

Ahora bien, en el contexto de diversos usos que son otorgados a los derechos de agua consuntivos en las regiones nortinas de Chile, éstos se deben clasificar[15] en:

  • Derechos de agua solicitados para riego.
  • Derechos de agua solicitados para minería.
  • Derechos de agua solicitados para industria.
  • Derechos de agua solicitados para uso doméstico.

La siguiente figura muestra los distintos usos consuntivos del agua en Chile. Si bien, la fecha de este gráfico es bastante atrasada, no ha variado tanto los niveles de demanda de uso consuntivo de las aguas.

Figura 2

Fuente: Dirección General de Aguas, 1998.

Todos estos usos pueden estar presentes al mismo tiempo. Lo que no quiere decir que estén bien distribuidos. Y, es respecto a “cómo está respondiendo el Estado chileno frente a la demanda de distribución de las aguas”, lo que ha viene generando conflictos de disponibilidad del recurso, sobre todo en la zona norte, donde las cuencas principales se encuentran prácticamente agotadas.

Sin embargo, hay que tener presente la escasez de precipitaciones, durante todo el año, con frecuentes temporadas de sequía, situación que mantiene preocupados a los habitantes de esta, debiendo limitar aun más sus derechos de aprovechamiento, con la aparición de las compañías mineras, las que realizan constantemente faenas de producción que requieren grandes caudales de aguas, lo que pareciera ser una demanda desproporcionada por parte de éstas. Según datos otorgados por la DGA, la minería realiza su producción, utilizando el recurso hídrico, como muestran las siguientes tablas[16], distinguiéndose dos sub cuencas que pertenecen la cuenca Choapa.

A continuación, se analizarán algunas dimensiones del actual conflicto que se ha gestado en esta zona, desde la llegada de Minera Los Pelambres en el año 1992.

Cabe mencionar que, los hechos más reiterados en el conflicto, a través de los años son: derrame de concentrado de minerales y/o desechos mineros en cursos de aguas y riesgos de contaminación del medio ambiente, producto de la ubicación de relaves de desechos mineros, en la zona.

  1. Conflictos con Minera Los Pelambres.

Minera Los Pelambres inició sus faenas en el año 1997. Hasta la fecha,  la COREMA de la IV Región de Coquimbo ha registrado numerosos incidentes, así como procesos sancionatorios (siete en total), desde el año 2000 hasta el año 2009[17].

“Minera Los Pelambres pertenece en un 60% a Antofagasta Minerals, brazo minero del Grupo Luksic, y en un 40% al consorcio japonés integrado por Nippon LP Invesment (25%) y MM LP Holding BV (15%)”[18].

“El 6 de noviembre de 1997 la COREMA de la Región de Coquimbo aprobó finalmente el proyecto, mediante la Resolución Exenta N° 71/1997”[19]. Los procesos sancionatorios que ha impuesto la COREMA, se encuentran en un registro online, de acceso público, lo que permite transparentar el análisis de este trabajo, sin omitir la reiteración en el tiempo de incidentes por parte de MLP en la cuenca del Choapa, eventos que se producen hasta la fecha, año 2011[20].

Los principales procesos sancionatorios (Resoluciones Exentas), que se han llevado a cabo por parte de la COREMA en este conflicto, son siete. A continuación, se mencionan algunos:

  • Resolución del Proyecto Disipación de Aguas Efluentes Punta de Chungo: “Resolución (E) N°157, de fecha 20.11.2000 de la COREMA Región de Coquimbo, se formulan cargos por incumplimiento de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto “Expansión Minera Los Pelambres 85.000 TPD” del titular Minera Los Pelambres”[21].  Los hechos que originaron esta sanción fueron derrames de aguas en faenas de la Minera, en Punta Chungo. Las aguas se desviaron hacia el borde costero. La minera no tomó precauciones de construir un embalse que retuviera los excedentes de aguas que se pudieren llegar a producir (en forma natural o por acción del hombre). Los excedentes de agua fluyeron sin control alguno, sobresaturando los suelos de Punta Chungo, con aguas tratadas con material de molibdeno[22][23]. Además, estas aguas escurrieron sobre un Santuario de la Naturaleza, en Laguna de Conchalí.
  • En relación al proyecto Aumento de Capacidad de Tranque de Relaves Los Quillayes, en Resolución Exenta N° 163: el día 6 de agosto de 2007, MLP a través de carta GMAYS 73/07, debió alertar a la COREMA IV Región de Coquimbo por un defecto en la operación del sistema de drenaje de uno de los muros que sostienen el tranque de relaves de desechos mineros, “Los Quillayes”, con fecha 3 y 4 de agosto del 2007. La falta de preocupación frente a este incidente, que correspondía directamente a la minera (desviación de las aguas infiltradas con desechos desde el relave hasta una piscina de recirculación), derivó en que las aguas contaminadas con desechos mineros fueron vertidas directamente al río Cuncumen porque, según la minera “las piscinas de recirculación se encontraban por sobre el 75% de su capacidad máxima”[24]. Según MLP, sólo se originaron “efectos momentáneos sobre la calidad de las aguas del río, situación que fue controlada el día 04 de agosto a las 15:00 horas, según lo informado, volviendo a derivarse la totalidad de las aguas infiltradas a las piscinas de recirculación”[25]. Siendo confirmado, posteriormente por la COREMA que, las aguas del río Cuncumen tuvieron efectos negativos producto del vertimiento de aguas infiltradas desde las faenas de MLP, sin que fueran previstas estas descargas por parte de la minera en ningún momento.
  • 1 de agosto de 2009: derrame de concentrado de cobre al río Choapa. Se menciona este caso en el presente capítulo, más adelante.

Se mencionan  las principales comunidades afectadas –en su mayoría rurales- por los sistemas de producción utilizados en las faenas de extracción de minerales y desechos mineros (relaves) en los sectores aledaños a los lugares habitados, empezando desde los lugares más próximos a la cordillera (que es donde se realizan la mayoría de las faenas mineras):

Choapa Alto y Medio:

  1. San Agustín
  2. Colliguay
  • El Tambo
  1. Cuncumen
  2. Chillepín
  3. Coirón
  • Santa Virginia
  • peralillo
  1. Salamanca
  2. Illapel
  3. Las Cañas (1 y 2)

Además de las principales pugnas suscitadas mencionados, se  destacan eventos ocurridos con reiteración en un período breve, entre 2008 y 2009, constatándose alrededor de once episodios. La Dirección Regional de CONAMA[27], en la IV Región, proporciona esta información. La actividad de MLP, vinculada a incidentes que han puesto en riesgo la salud de las personas, así como la calidad del medio ambiente, estos hechos corresponden a actos negligentes por parte de la Minera. A continuación se mencionan los principales hechos que han afectado a la cuenca[28]:

  • Afloramiento sector Estero Camisas: rotura de liner de piscina de emergencia del relaveducto El Mauro, sector Camisas, y posterior afloramiento de aguas, 30 de agosto de 2008.
  • Pretil tranque de relaves Quillayes: rotura de pretil operacional de empréstito, por rebose cañería de arena y aguas de lavado de planta ciclones en el sector torre de evacuación de emergencia, ladera poniente del tranque, 12 de noviembre 2008
  • Sulfatación en sector Los Loros: presencia de manchas verdosas (sulfatación), sector Los Loros, comuna de Illapel, 9 de diciembre 2008.
  • Escurrimiento El Mauro: escurrimiento de aguas claras del tranque de relaves, 15 de diciembre de 2008.
  • Rotura en estación disipadora de relave sector Las Ánimas: rompimiento de válvula que forma parte del sistema que regula conducción de relave a tranque El Mauro, 4 de febrero de 2009.
  • Mezcla de aguas al interior túnel de desvío: se abrió sistema que detiene aguas del río Cuncumén antes de entrar al túnel de desvío, 14 de febrero de 2009.
  • Derrame de trece mil litros de concentrado de cobre, que cayeron directamente al río Choapa, 1 de agosto de 2009[29].

A continuación, se mencionará un evento ocurrido el año 2009, que evidencia los riesgos que conlleva la falta de seguridad en las actividades de transporte de residuos líquidos de concentrado de cobre, sobre las aguas del Río Choapa.

Derrame de concentrado de cobre en el río Choapa, 1 de agosto de 2009.

El día 1 de agosto del año 2009, se produjo un incidente de proporciones mayores protagonizado por operaciones de la Compañía Minera Los Pelambres. La rotura de una tubería encargada de transportar el concentrado de cobre desde la planta ubicada en Chacay hasta el nivel del mar, en el sector del Puerto de Los Vilos, se produjo en el kilómetro 37, en la localidad de Panguesillo, comuna de Salamanca.

“Como consecuencia de lo anterior, se produce una fuga de concentrado al interior de la cámara de hormigón que contiene el sistema de medición de presiones. La cámara rebosa, produciendo un escurrimiento a la quebrada aledaña y luego al cauce del río Choapa y a través de éste a algunos canales de regadío del sector.

El volumen total de pulpa de concentrado derramado se ha estimado en 40 m³, de los cuales  14 m³ quedaron confinados en la cámara de hormigón que contiene el PIT del Km 37, otros 13 m³ se estima quedaron sobre la superficie  de la quebrada y 13 m³ debieron llegar hasta el cauce del río Choapa. En este instante, el caudal del río Choapa, en ese punto, era de 4.000 l/s”[30].

Según informaron algunos medios de noticias, tanto en papel como online, “el evento implicó que una parte del material que transportaba -pulpa de concentrado de cobre con agua- fuera recogida en la cámara de la estación de monitoreo, pero otra parte escurriera hacia la plataforma del sector y posteriormente a una quebrada cercana, llegando al cauce del río Choapa. Las estimaciones indicarían que habrían llegado al río unos 3 L/s, durante una hora”[31]

Según CONAMA, en un artículo publicado Recursos Hídricos, Capítulo III: IV Región de Coquimbo, “los relaves provenientes de la minería del cobre, cargados de una serie de metales altamente reactivos y por lo tanto tóxicos (Cobre, Mercurio, Arsénico, Plomo, etc.), son un peligro latente como agentes genotóxicos”[32].

Minera Los Pelambres faltó a su responsabilidad de cumplimiento aceptado en el año 1997, por la Resolución Exenta N° 71 (RCA 71/97), resolución que calificó favorablemente el proyecto “Expansión Minera Los Pelambres 85.000 tpd”. Uno de los deberes a los que se comprometió la Compañía fue el no producir derrames de líquidos al medio ambiente, deber que en este caso incumplió a cabalidad, retrasando la urgencia del aviso que debió realizar el personal encargado del transporte del concentrado de cobre.  La Dirección Regional DGA IV Región, sancionó esta conducta como “grave”[33]. Además, la propia DGA Región de Coquimbo determinó que MLP no realizó las debidas acciones para evitar tanto el derrame, como la circulación de este tóxico hacia el río Choapa.

Frente a este evento, la Junta de Vigilancia del Río Choapa, procedió al cierre de compuertas de  canales que arriesgaban ser contaminados por el derrame, sin embargo, aquellos más cercanos al derrame sí fueron contaminados[34].

En los días posteriores, se coordinó una reunión para discutir los puntos medio ambientales del incidente, en la comuna de Cuncumén. La CONAMA presentó a los comuneros un resumen con los incidentes provocados por Minera Los Pelambres desde el año 2008, constatándose once hechos en menos de seis meses.[35]  Ratificándose que los incidentes han sido reiterados, provocando entre los habitantes de las localidades un profundo resquemor.

  1. Conclusión

De la ausencia de equidad en el Código de Aguas.

Según el ex Director Regional de la DGA, Christian Neumann, “las aguas admiten diversas dimensiones en su análisis (…) y, desde una faz social, como un caudal necesario para la subsistencia y desarrollo de una persona o una comunidad social determinada”[36]. Esto quiere decir que se reconoce al agua como un elemento vital, indispensable para el desarrollo de la vida humana y esto debiera regularse.

En la actualidad podemos encontrar argumentos similares al de Neumann, en las Mociones y Mensajes de Proyectos de Reforma al Código de Aguas, así como de la Constitución Política de la República, pero hasta la fecha los conflictos por acceso y distribución del agua se va complicando.

En el norte de Chile se ha generado un desequilibro producto de la distribución del agua, perjudicando el acceso y calidad de éste elemento vital a los habitantes de la zona más estresada hidrográficamente por la presencia de compañías mineras. Pensar en el acceso siempre fue un problema rutinario para habitantes de la zona rural de la IV Región de Coquimbo, Provincia de Choapa. Pero, por los efectos antropogénicos originados principalmente por la producción minera, ha mermado aún más la dificultosa tarea de acceder diariamente al agua. Y, no sólo mencionar la dificultad de acceso, sino la consecuente contaminación reiterativa del agua, del medio ambiente. Según informe de CONAMA, no solo los desechos mineros pueden contaminar el agua, sino también la construcción de muros de embalses y cambios del curso de los ríos, degradan la calidad del agua[37].

La contaminación producida por los relaves se manifiesta a través de contaminantes detectados en las aguas que fluyen superficialmente, río abajo, desde donde se han contaminado. Es el caso del Tranque de Relave el Mauro, en el año 2008, cuando se produjo el escurrimiento de aguas claras del tranque de relaves[38]. Hasta la fecha se sigue cuestionando la ubicación y dimensión de este tranque de relaves, cuyas faenas han sido paralizadas más de una vez por tribunales.

Un tranque de relaves es un verdadero basural, en este caso de desechos mineros que, en el caso de El Mauro alcanza las 1.700 millones de toneladas de residuos mineros, el más grande de Latinoamérica y ubicado a 8 km de la localidad de Caimanes. Once habitantes de Caimanes, durante el año 2010, protagonizaron una huelga de hambre, por más de 80 días[39].

De esta manera, se han analizado brevemente algunos de los conflictos más relevantes ocurridos desde el año 2000 hasta el 2009. Se infiere, pues, que la equidad para quienes conviven en la cuenca del Río Choapa, se ha ausentado por varios años. Claramente existe una falta de regulación y protección frente a los riesgos que conlleva la actividad productiva de Minera Los Pelambres, donde al parecer la compañía no ha podido dar una solución final a la serie de eventos que han amenazado al medio ambiente y vida de los habitantes de la Provincia del Choapa.

Es de esperar que el tiempo revierta la inequidad en este sector, por medio de una pronta reforma al Código de Aguas, así como una sanción más simbólica a la negligencia de la actividad minera en la zona, que no se arriesgue un nuevo incidente, que pueda acarrear consecuencias catastróficas.

El objetivo de este artículo fue mostrar una breve descripción de la ubicación geográfica, física y climática de la Cuenca del Río Choapa. Así como un breve análisis a la diversidad de conflictos que ha generado la presencia de la compañía Minera Los Pelambres.

Varias son las consecuencias que en el presente no se pueden vislumbrar respecto al uso de Dióxido de Azufre, Molibdeno, Cobre, Sulfatos, etc., sobre la población que convive con los Tranques de Relave o bebe aguas río abajo, o realizan faenas de producción en las mineras. El uso de tóxicos para el ser humano en esta actividad no puede ser considerada aún seguro, sino altamente riesgoso. Esto se infiere de la reiteración de hechos que han producido contaminación de las aguas, por parte de MLP.

El agua, como elemento vital para el adecuado desarrollo humano debe significar una preocupación ex–ante que sucedan los hechos que corroboran una vez más, la falta de equidad en el actual Código de Aguas.

[1] Antoine de Saint-Exupéry, El Principito, Capítulo XXIV,  Ed. Andres Bello, 16ª ed., 2006, op. cit., pp. 40.

[2] Cuadernos de Análisis Jurídico, Colección Derecho Ambiental. Derecho Ambiental y políticas públicas, op.cit., pp. 379.

[3] Tranque El Mauro, ubicado a 8 km de la localidad de Caimanes, Provincia del Choapa, IV Región de Coquimbo.

[4] Refiérase a las emisiones generadas por el ser humano.

[5] Ballestero, Maureen y Brown, Ernesto, Administración del agua en América Latina: situación actual y perspectivas, op. cit., pp. 13.

[6] Ley 20.017, promulgada el 16 de junio 2005.

[7] Recordar qué se entiende por derecho de aprovechamiento de aguas otorgado.

[8] Artículo 129 bis y siguientes del Código de Aguas, después de la Reforma por la Ley 20.017, 2005.

[9] Infra. Capítulo III: Reformas al Código de Aguas de 1981. Críticas a las actuales modificaciones del Código, así como a los proyectos en trámite.

[10] >http://www.pelambres.cl/<, consultada el 25 de julio de 2011.

[11] DGA, 2004, Análisis de la Composición Físico Química de los Sedimentos Fluviales y su relación con  la Disponibilidad de metales en el agua, pp. 16.

[12] Medida cuantitativa otorgada en el Código de Aguas para los derechos de aprovechamiento.

[13] Conflictos por el Agua en Chile: Entre los derechos humanos y las reglas de mercado, <http://chilesustentable.net/nweb_portal/uploads/publicaciones/785/CONFLICTOS-baja-2.pdf>, visitada el 20 de julio de 2011, op.cit., pp. 21

[14] Fuente: Centro Documental, DGA, 2004.

[15] Fuentes: CONAMA, Dirección General de Aguas (DGA), 2011.

[16] Fuente: Centro de Documentación, DGA, 2004.

[17] Cuadernos de Análisis Jurídicos, Derecho Ambiental y Políticas Públicas, 2010.

[18] >http://www.pelambres.cl/<, visitada el 15 de marzo de 2011.

[19] Cuadernos de Análisis Júridicos, Derecho Ambiental y Políticas Públicas, 2010, op.cit., pp. 400.

[20] SEIA. Ficha de proyecto Minera Los Pelambres, https://www.e-seia.cl/expediente/expedientesSanciones.php?id_expediente=328&idExpediente=328, consultada el 25 de julio de 2011

[21]  Sanción a proyecto, por parte de la COREMA IV Región, > https://www.e-seia.cl/externos/sanciones/archivos/SAN__idExp328_idSan974.pdf, consultada el 25 de julio de 2011.

[22] >https://www.e-seia.cl/externos/sanciones/archivos/SAN__idExp328_idSan974.pdf<, consultada el 10 de mayo de 2011.

[23] El molibdeno es un material metálico que se utiliza como materia prima para aceros  especiales.

[24] >https://www.e-seia.cl/externos/sanciones/archivos/SAN__idExp328_idSan1370.pdf, consultada el 20 de julio de 2011.

[25] >https://www.e-seia.cl/externos/sanciones/archivos/SAN__idExp328_idSan1370.pdf<, consultada el 20 de julio de 2011.

[26] Centro de Documentación, DGA, 2007.

[27] Revisar cómo se llama ahora, post-reforma ley 19.300

[28] Fuente: Conflictos por el Agua en Chile: Entre los derechos humanos y las reglas del mercado. Pp. 172

[29] Conflictos por el Agua en Chile: Entre los derechos humanos y las reglas de mercado, 2010, <http://chilesustentable.net/nweb_portal/uploads/publicaciones/785/CONFLICTOS-baja-2.pdf<, consultada el 25 de julio de 2011, op. cit., pp. 172.

[30] https://www.e-seia.cl/sanciones/seiaWeb/detalle.php?id_expediente=328&idproceso=7<, consultada el 25 de julio de 2011.

[31] >http://www.elobservatodo.cl/admin/render/noticia/14652<, consultada el 20 de julio de 2011.

[32] http://www.conama.cl/educacionambiental/1142/articles-29099_recurso_5.pdf<, consultada el 18 de abril de 2011.

[33] >https://www.e-seia.cl/sanciones/seiaWeb/detalle.php?id_expediente=328&idproceso=7<, consultada el 25 de julio de 2011.

[34] Comunicado de la Junta de Vigilancia Río Choapa, 3 de agosto de 2009, http://www.portalchoapa.cl/detalle.php?seccion=noticias&id=266, consultada el 20 de julio de 2011.

[35] http://www.portalchoapa.cl/detalle.php?seccion=noticias&id=266, consultada el 20 de julio de 2011.

[36] Christian Neumann M., El Derecho a satisfacer la sed en el Derecho de Aguas, Revista de Derecho Administrativo Económico, 2003, N° 2, pp. 397416, op. cit., pp. 397.

[37] http://www.conama.cl/educacionambiental/1142/articles-29099_recurso_5.pdf<, consultada el 18 de abril de 2011.

[38] Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, <http://www.olca.cl/oca/chile/region04/lospelambres66.htm<, consultada el 7 de julio de 2011.

[39] Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, >http://www.olca.cl/oca/chile/lospelambres.htm<, consultada el 7 de julio de 2011.

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