El asesinato a Gaddafi: La deuda de la Corte Penal Internacional.

“La muerte del ex líder Libio es un crimen de guerra”

Juan Méndez, relator de Naciones Unidas sobre la Tortura

 

Un poco de Historia

Corrían los ’80 y Gaddafi era un hombre de temer. Alrededor del mundo se perpetraban atentados terroristas cuyo financiamiento se sospechaba provenían directamente del líder de la revolución Libia.

En 1986, un elemento explosivo adjudicado a un grupo violentista vinculado a Gaddafi acaba con la vida de tres personas en una discoteca en Berlín, entre ellos un militar de EEUU, lo que provoca una inmediata respuesta por parte de la administración de Reagan apoyado por Reino Unido y se bombardea Trípoli dejando decenas de civiles muertos entre los cuales se encontraba una hija del revolucionario líder. De ahí en más, el Perro Loco de Oriente no paso de ser un gatito Oriental.

En el año 2003 se levanta el embargo económico que pesaba sobre Libia, esta ingresa a la ONU y es posible ver a Gaddafi siendo recibido por diversas naciones “civilizadas” con honores de Estado. Los titulares de diversos medios de comunicación hablaban del “perdón de Occidente”.

Y, sin ánimo de abundar, ya es por todos conocidos que de un momento a otro el bueno de Gaddafi ya no fue tan bueno, terminando acribillado en la calle y sus restos posteriormente exhibidos.

La Corte Penal Internacional

Los principios inspiradores del Derecho Penal Moderno, sobre todo en lo que a Derechos Humanos refiere hacían cada vez mas necesaria la creación de un ente supranacional  respecto de aquellas situaciones que en materia criminal parecían impunes. La imprescriptibilidad y la extraterritorialidad de los crímenes de lesa humanidad ya no podían depender exclusivamente de los tribunales con competencia penal de las diversas naciones, por esto, en conferencia diplomática  de Plenipotenciarios de las Naciones Unidas celebrada el 17 de julio de 1998 se adopta el estatuto que crea una Corte Penal Internacional cuya naturaleza jurídica es la de una persona jurídica internacional autónoma, de carácter permanente, independiente y vinculada a la ONU.

Su principal misión es la de juzgar a los individuos responsables por la comisión de graves crímenes de trascendencia internacional, entrando en vigor con sede en la Haya el primero de Julio de 2002.

En lo que respecta a la muerte de Gaddafi, después de su derrocamiento se ha asentado un consejo nacional de transición CNT que incluso ha sido reconocido por Naciones Unidas. Este nuevo gobierno tiene el deber de investigar lo sucedido con la muerte del ex líder Libio. Claras y conocidas es la postura del consejo en orden a no dilucidar los hechos que rodearon la muerte de Gaddafi.

Por esto y en virtud del articulo primero del Estatuto de Roma que contempla el principio de complementariedad jurisdiccional, la Corte debiera investirse con la jurisdicción y abocarse a la investigación y juzgamiento de los responsables de este crimen, a nuestro entender de “Guerra”, cumpliendo así con los tipos que contempla el estatuto en su articulado numero 5.

Las causales para ello las encontramos en el articulo 17 del estatuto, y el fundamento entendemos debiera ser que el Estado Libio “no esta dispuesto a llevar a cabo la investigación” por lo que, según el texto, debiera declarar admisible la investigación.

Los modos de acudir a la Corte Internacional son a petición de un Estado parte, por el consejo de seguridad de la ONU o como en el caso de Gaddafi por medio del fiscal de la Corte.

El concepto de crimen de guerra nace con ocasión de los Tribunales de Núremberg, concepto acuñado en estos como “violación de los usos y costumbres de Guerra”. Este concepto también fue recogido por los estatutos de la Corte Penal Internacional.

En síntesis, aproximando un concepto de crimen de guerra, podríamos definirlo como aquel grave detrimento al Derecho Internacional Humanitario, que acarrea por ende una responsabilidad penal Internacional.

En el articulo octavo del Estatuto de Roma se contempla una exhaustiva lista de acciones que constituyen crímenes de Guerra, entre las que podemos destacar “matar a traición a quien se ha rendido”; “tortura y tratos inhumanos”, que, aplican cabalmente al caso de Gaddafi, por la masividad de la filmación de su captura en la que se le ve desarmado, siendo torturado mientras pedía clemencia. No obstante, debemos entender que es un concepto en constante mutación, como todo en Derecho Internacional, sobre todo por que su principal fuente es la costumbre Internacional, la cual varia con el paso de los años.

Este episodio me recuerda a lo que en Derecho Procesal se conoce como la teoría de los frutos del árbol ponzoñoso.

¿Que bien puede surgir de tan bestial acto?, ¿hasta donde esta dispuesto a llegar el hombre con tal de conseguir la ansiada libertad o la justicia? ¿Que tanto de florecimiento hay en la llamada Primavera en medio Oriente? De la muerte solo puede provenir más muerte.

Pareciera que la Corte Penal Internacional ha optado por el olvido, pues claro, al cumplirse casi un año de su muerte  pareciera a nadie interesarle que un pueblo solucione de esa forma sus conflictos, como también pareciera a nadie interesarle el crimen de Gaddafi.

0 Comentarios

Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

CONTÁCTENOS

¿Desea comunicarse directamente con nosotros? Escríbanos acerca de sus requerimientos, comentarios o consultas a través del siguiente formulario.

Enviando

Lex Web Chile  |  Email: contacto@lexweb.cl   | Política de Privacidad   |   Términos de Uso y Propiedad Intelectual

o

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

o    

¿Olvidó sus datos?