CUANDO LA INJUSTICIA ES LEGAL

En tiempos del Imperio Romano, según cuentan, dos amigos se saludaron:

–          ¿Qué te ocurre? Te veo preocupado.

–          Es que tengo un esclavo que no obedece. Hace lo que le da la gana. Ayer se atrevió a levantarme la voz.

–          Pero, ¿Qué clase de hombre eres? Tienes la ley de tu parte. Si te falta al respeto, no lo dudes: ¡mátalo!

Quizá la historia sea falsa, pero no son falsas dos realidades que se reflejan en la misma.

La primera: han existido y existen estados con leyes completamente injustas. La segunda: hay personas que piensan que las leyes injustas otorgan el “derecho” de realizar acciones injustas.

En el mundo antiguo había pueblos en los que la ley permitía asesinar a los esclavos. En ocasiones, la ley establecía condiciones restrictivas para evitar “abusos” por parte de los dueños: en algunos casos, matar al esclavo podría llegar a ser delito. Pero nos damos cuenta de que una ley así es completamente injusta, y que nadie puede sentirse legitimado a cometer el asesinato de un esclavo, aunque lo permita la ley.

En el mundo moderno también ha habido y hay leyes injustas. Podemos recordar el caso de dictaduras comunistas en las que, funcionarios de dichos regímenes malditos,  quienes no tenían escrúpulos al momento de aplicar sanciones a quienes eran ideológicamente opuestos, o aplicar políticas en las que se provocaba hambre y represión como en la invasión al Tíbet.

La situación, no ha mejorado en las así llamadas “democracias”. En muchos países “democráticos” existen leyes que permiten el aborto. Con el apoyo de esas leyes, médicos, funcionarios públicos y personas particulares llegan a pensar que el aborto estaría bien “porque lo permite la ley”.

Por eso, no es imposible encontrar en nuestros días a una mujer que aconseje a otra: “¿Por qué estas agobiada ente este embarazo? No seas tonta, tienes la ley de tu parte. Ve a abortar”.

Como si una ley bastase para que el aborto dejase de ser un crimen perverso.

Nunca una ley injusta puede convertirse en “derecho” lo que es un delito, recordaba con firmeza el Papa Juan Pablo II, desde ideas que vienen de San Agustín, Santo Tomas de Aquino y Juan XXIII.

Es completamente falso decir que una mujer puede abortar porque tiene la ley a su favor. Como también es falso pensar que la sentencia de unos jueces, amparados en leyes inicuas, sería suficiente para rendirnos ante injusticias que vulneran Derechos Fundamentales de los hijos, antes o después de haber nacido.

Cuando la injusticia se convierte en ley, empezamos a vivir en un mundo desquiciado. Al revés, cuando el pueblo y sus gobernantes deciden eliminar leyes inicuas y buscan maneras concretas para tutelar los derechos humanos de todos, empezamos a construir un mundo un poco mejor.

En ese mundo no habrá esclavos, ni dueños asesinos, no habrá mujeres, ni médicos que provoquen la muerte de los hijos antes de nacer. Porque las leyes establecerán con firmeza que eliminar la vida de un ser humano inocente es un delito muy grave, y porque esas mismas leyes buscaran que sea garantizado un derecho básico en la vida social: el derecho a la vida.

0 Comentarios

Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

CONTÁCTENOS

¿Desea comunicarse directamente con nosotros? Escríbanos acerca de sus requerimientos, comentarios o consultas a través del siguiente formulario.

Enviando

Lex Web Chile  |  Email: contacto@lexweb.cl   | Política de Privacidad   |   Términos de Uso y Propiedad Intelectual

o

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

o    

¿Olvidó sus datos?