Constitución de Chile

La Moneda

Autor: Pablo Rojas.

6 de Julio de 2011.


 

Es sabido. Teórica y prácticamente cada Estado comienza, se explica y fundamenta con su Constitución/Contrato. Ese documento orgánico en el cual las partes de este pacto social articulan cada uno de sus segmentos, plasmando en estos sus ideas de sociedad y determinando así su futuro.

Al último contrato concurrió la “clase” dominante de estas tierras para imponerse sobre aquellos a los cuales ha visto, ve y verá como enemigos (siguiendo la tradición de la típica imposición histórica envuelta en estas macro estructuras jurídicas: Los Estados). Dentro de su concepto de “enemigo”, claro está, caben(mos) varios: Mapuches, flaites, cumas, indios, negros, delincuentes, marginales, insurrectos, terroristas, trabajadores… Una amplia mixtura de lo que para estas personas (los redactores, las partes) siempre ha sido lumpen. Pueblo, rotos y delincuentes constituyen una productiva y explotable (explotada) masa de población lista para ser controlada por la normativa contenida en el Contrato/Constitución.

Sabido es también el rol principal que en su redacción cumplió uno que ya no está entre nosotros (según cuentan, varios balazos le llegaron al difunto jurista). El muerto, anticipando que luego de su régimen padre podría venir una “crisis del sistema político”, creó uno de elección de “parlamentarios” que no requiere de representación para representar.

Lleva décadas de funcionamiento. Intacto y republicano produce y reproduce electores que siguen pensando que los beneficiarios de este sistema son representantes de verdad (harto hábil el creador, e idiotas sus usuarios). Sin embargo, claro, bajo el slogan “Democracia” y su discurso izquierdista de conquista todo vuelve a legitimarse. Ya no más dictadura y muertes. Ahora tenemos y somos Democracia. En la Democracia participó tanto olvido como llegamos a ella.

Aquí aparece el siguiente rol principal. Luego, con las muertes subterráneas y configuradas en excesos y no en persecuciones políticas, la Democracia nuevamente requiere de una dosis de olvido. Es peligroso que se recuerde su imposición violenta. Es preciso que lleve la firma de un representante, ya no la del dictador. Ahí llega Ricardo Lagos; a la Constitución/Contrato de Guzmán hecha para el otro muerto -el que se salvó de tantos balazos como tribunales-. Ahí cumple similar rol al del baleado anterior.

El primero asegura la estabilidad del sistema mediante una estructuración aparentemente representativa. Así se logra la idea de que ahora la gente participará. Y participando… olvidará. El segundo, borrando el nombre del dictador e incluyendo el suyo contribuye a ese olvido; ahora este sistema ya no es el del militar porteño, es la Democracia legítima gobernada y constituida por un presidente socialista. Por un representante. Estando representados, por lo tanto, participaremos en este Estado. Participando de él olvidarán su origen violento.

Si Guzmán comenzó a crear el olvido, Lagos lo consagró. ¿Autoría y complicidad o co-autoría? Por imputarles algo. Para el muerto y pare el ex presidente.

Hay un considerable grupo de personas que no perdona ni olvida, cuidado, no les creemos. No vanalizamos el terror que esta democracia alberga y al cual mucho le debe.


*Más sobre la idea de la política como continuación de la guerra por otros medios: Michel Fouacult, Defender la Sociedad.

*Sobre las conclusiones que este texto alberga: Constitución Política de la República de Chile, cualquier edición contiene las mismas idioteces.

0 Comentarios

Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

CONTÁCTENOS

¿Desea comunicarse directamente con nosotros? Escríbanos acerca de sus requerimientos, comentarios o consultas a través del siguiente formulario.

Enviando

Lex Web Chile  |  Email: contacto@lexweb.cl   | Política de Privacidad   |   Términos de Uso y Propiedad Intelectual

o

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

o    

¿Olvidó sus datos?