Aspectos generales de la responsabilidad civil por daños ocasionados por productos y servicios defectuosos

POR LA COLUMNISTA PERMANENTE

FRANCISCA JUDITH SILVA MUÑOZ

ABOGADA

En nuestro actual sistema jurídico, la ley N° 19.496 del año 1997, se encarga de regular la protección de los derechos del consumidor. Dicho cuerpo normativo, ha sido objeto de variadas  modificaciones a lo largo de los años hasta la actualidad, principalmente por  la ley N° 19955 del año 2004, la cual, dentro de una serie de reformas, incorpora el artículo 2 bis y el artículo 3 letra e); la ley 20555 del año 2011 que otorga atribuciones en materia financiera y otras al Sernac; la ley 20720 del año 2014 que sustituye el régimen concursal; la ley 20855 del año 2015 que versa sobre las normas relativas al alzamiento de hipotecas y prendas que caucionan créditos, entre una serie de otras normas modificatorias.

Consecuencialmente, la ley de protección de derechos del consumidor, se ocupa también, en diversos artículos, de la responsabilidad del proveedor por los daños ocasionados a partir de dicho consumo, encontrando como base de dicha responsabilidad, el derecho de los consumidores a la seguridad en el consumo de bienes y servicios previsto en el artículo 3 letra c) y principalmente el derecho a la reparación e indemnización adecuada y oportuna de todos los daños materiales y morales en caso de incumplimiento de cualquiera de las  obligaciones contraídas por el proveedor  reconocido en la letra e) del mismo artículo.

Importante es  destacar el contenido del artículo 2 bis, el cual señala expresamente en su letra c) que aunque existan leyes especiales que regulen la actividad de producción, fabricación, importación, construcción, distribución y comercialización de bienes, se aplicará la ley de protección de los derechos del consumidor en cuanto al derecho de los consumidores a recurrir en forma individual ante el Tribunal correspondiente, para ser indemnizado de todo perjuicio ocasionado por el incumplimiento de una obligación contraída por los proveedores, salvo que dicha ley especial contemple un procedimiento indemnizatorio.

Los productos y servicios defectuosos, tal como señala Hernán Corral,  son aquellos que no ofrecen al consumidor la seguridad que legítimamente pueden esperar en cuanto a la protección de su vida, salud o demás bienes del patrimonio distintos del producto o servicio que  adolece del defecto. No se trata de una simple falla que impide el uso adecuado  del producto o servicio inidóneo, estamos ante una falencia de tal magnitud que  puede ocasionar daños considerables en la persona o su propiedad. Distinto es  también aludir a los productos peligrosos,  los cuales por sí mismos presentan ciertos  riesgos en su utilización, pero ofrecen advertencias para su manipulación  adecuada evitando todo posible daño. El artículo 23 de la Ley de Protección a  los derechos del Consumidor contiene el fundamento de la responsabilidad del  proveedor por productos defectuosos, mientras que la responsabilidad ante  productos inidóneos se encuentra regulada a lo largo de todo el párrafo quinto del título II (dentro del cual encontramos la norma precedentemente señalada).

En la Ley N° 19.496, dentro de las normas que contemplan la responsabilidad que tiene lugar a partir el incumplimiento del proveedor, podemos encontrar aquella que emana del incumplimiento de la garantía legal, contenida en el artículo 20, el cual enumera una serie de casos que se traducen, en general, en el no cumplimiento
de las especificaciones que ostenten los productos o servicios, y en los cuales tendría lugar la indemnización de perjuicios adicionalmente a la reparación gratuita del bien, su reposición o devolución de la cantidad pagada previa
restitución del producto, según escoja el consumidor, dentro del plazo señalado en el artículo 21 del mismo cuerpo normativo. Claramente, se trataría en este caso de una responsabilidad por incumplimiento del contrato existente entre el proveedor y el consumidor, lo cual se confirma con el inciso último del artículo 21, que exige al consumidor acreditar la existencia del acto o contrato para el ejercicio de la acción señalada.

Por otro lado, en el ya mencionado artículo 23, encontramos un régimen de responsabilidad civil extracontractual, que emana de la infracción a las normas legales que llevare aparejado algún daño  o menoscabo al consumidor, siempre que el proveedor actuare con negligencia, tal como expresamente lo exige, hecho que debe probar el consumidor, conjuntamente con el daño o menoscabo que alegare. Podemos así, distinguir dos tipos de responsabilidad que la ley en análisis reconoce respecto del proveedor.

En cuanto a  la extensión de la indemnización de perjuicios, podemos señalar que la ley objeto de análisis hace expresa mención al daño moral en el artículo 51 número 2, negando la posibilidad de buscar su compensación, en el caso del procedimiento para la protección de interés colectivo o difuso de los consumidores, de lo cual es posible inferir, que en todos los demás casos, siguiendo lo señalado en el artículo 3 letra c), es posible buscar la indemnización de todo perjuicio material y moral sufrido por el consumo de un producto o servicio defectuoso.

Otro punto, es el hecho de que la principal responsabilidad recae sobre el proveedor o vendedor, no existiendo un régimen de regulación directo de responsabilidad del fabricante o importador, más allá de aquella contemplada en el artículo 21 de la ley N° 19946 que plantea, que respecto del derecho de reparación contemplado en el artículo 20 anteriormente ya analizado, puede el consumidor dirigirse indistintamente al proveedor, fabricante o importador, además de la existencia de una responsabilidad solidaria del proveedor y el importador respecto de los  perjuicios causados al consumidor por el producto o servicio defectuoso.

Por su parte, en caso que el proveedor o vendedor se encontrare sometido a un procedimiento concursal,  el fabricante y el importador responden indistintamente del ejercicio de los derechos contemplados en los artículos 19 y 20, salvo respecto de la devolución del monto pagado, que solo puede solicitarse al vendedor o proveedor.

Adicionalmente, el artículo 22 contempla la responsabilidad del fabricante o importador ante el proveedor por los productos que estos últimos hubieren debido reponer a los consumidores, así como también son responsables del
resarcimiento de los costos por devoluciones, restituciones e indemnizaciones que haya debido pagar el proveedor o vendedor por sentencia condenatoria, toda vez que el defecto en el producto o servicio le fuere imputable al fabricante o importador. Entonces, ¿Cuál será el fundamento de la responsabilidad  del fabricante? ¿Por qué puede el consumidor buscar el resarcimiento de los perjuicios por productos o servicios defectuosos  directamente sobre el fabricante? Estaríamos en ese caso, tal como lo señala Francisca Barrientos, ante una situación de responsabilidad extracontractual, pero al estudiar la jurisprudencia civil es posible apreciar que no existen sentencias específicas que atribuyan responsabilidad al fabricante por productos defectuosos, siendo estos casos resueltos bajo la ley que nos hemos dedicado a analizar.

Estudiando la responsabilidad del fabricante en base a las normas civiles, el primero en analizar el tema fue Hernán Corral, quien propuso que el régimen general de la responsabilidad por productos defectuosos, debe tratarse desde la perspectiva de las normas de la responsabilidad civil extracontractual, en base al cual, el consumidor tendría que
probar, además del defecto de la cosa, el nexo de causalidad y el daño, la culpa o dolo del fabricante. Esta opción resulta muy gravosa para el consumidor, ya que demostrar la culpa o dolo del fabricante hace muy difícil el juicio para él. Es por lo señalado, que Hernán Corral plantea la posibilidad de abrir la puerta al régimen de las presunciones en virtud de la aplicación del artículo 3 letra d) de la ley N° 19496, que establece el derecho del consumidor a la seguridad en el consumo de bienes o servicios. Así, en su carácter de obligación legal, si el fabricante la incumple, el régimen aplicable sería el de la responsabilidad civil contractual, por tanto, la culpa podrá ser presumida, invirtiendo el régimen de responsabilidad del fabricante, transformando su responsabilidad naturalmente extracontractual en contractual, por la vía de aplicarle el régimen de incumplimiento legal de las normas de la ley analizada.

Paralelamente, Enrique Barros no se pronunció sobre la posibilidad de perseguir la responsabilidad del fabricante por los productos defectuosos en la ley de protección de derechos  del consumidor,  sino que consideró que el tratamiento general de éstos se enmarca dentro de la presunción por culpa por el hecho propio del artículo 2329 del Código Civil, basada en la responsabilidad por el hecho propio del empresario. Otra postura, aunque un tanto indirecta, entiende que se trata de un caso de responsabilidad civil del empresario por el hecho de su dependiente, sobre la base de lo dispuesto en los artículos 2320 inciso 4° y 2322 del Código Civil. Ésta parece ser la opción de Pedro Zelaya, pues cuando estudia la responsabilidad civil del empresario por el hecho del dependiente enumera como ejemplo, uno de los supuestos más tradicionales de la responsabilidad civil por productos defectuosos: la explosión de botellas de vidrio.

En conclusión, es posible estudiar el régimen de responsabilidad del proveedor y principalmente del fabricante en base a las normas del derecho común, en materia extracontractual en el caso del fabricante, y en materia contractual en el caso del proveedor, sin embargo, este régimen de tratamiento en sede civil carece de tratamiento
jurisprudencial, tratándose todas estas materias en base a la ley especial que nos hemos dedicado a estudiar, específicamente en atención al artículo 23, debiendo atenerse el consumidor a los plazos, derechos y limitaciones que
plantea dicha norma para obtener el resarcimiento por los daños que sufra en caso de consumo de producto o servicio defectuoso. Si bien la ley señalada facilita la carga de la prueba para el consumidor, restringe la libertad de
este en cuanto a plazos y métodos para el ejercicio de sus derechos.

3 Comentarios
  1. scarlett pain 11 meses

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  3. rrb result 2016 10 meses

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